
Un día como hoy, 21 de abril, pero de 1927, estalla una huelga anarcosindicalista en Japón, en la fábrica Nibou Senju Kaisha.
Dos obreros habían sido despedidos injustamente, y como respuesta los trabajadores, muchos de ellos anarcosindicalistas, toman las naves industriales y se atrincheran en ellas.
El patrón solicitó apoyo de la policía, que cercaron el lugar de trabajo pretendiendo someter a los huelguistas por medio del hambre.
Estallan huelgas en solidaridad y hay masas de trabajadores que asaltan la casa del patrón y este tiene que refugiarse en la jefatura de policía.
Después de cinco días hay trabajadores con problemas de salud que no son atendidos por los médicos sino hasta que un grupo de huelguistas presiona para que los atiendan.
El 1 de mayo un huelguistas escala una chimenea de la fábrica y se niega a bajar de ella hasta que no se haga justicia. Al mismo tiempo se desarrolla un mitin delante de la fábrica que logra romper el cerco y dar alimento a los huelguistas.
El gobierno teme que el conflicto se extienda y conmina al patrón a que llegue a un acuerdo para finiquitar la huelga. Después de 22 días de huelga los trabajadores ven no solo reintegrados a los dos trabajadores despedidos, también se pagan los sueldos caídos por la huelga, de atiende a los huelguistas y se dan 1.500 yens como compensación a los huelguistas.
(texto original de Erick Benítez Martínez)