
Un día como hoy, 8 de enero, pero de 1892, se realiza la insurrección de Jeréz de la frontera en Andalucía.
A pesar del ambiente intelectual que entonces agitaba al movimiento anarquista, los atentados no habían desaparecido.
Consecuencia de la miseria creciente en el campesinado, el 8 de enero ingresan 500 campesinos en Jeréz de la frontera y al grito de «¡Viva la anarquía!» se apoderan de graneros y demás propiedades de los caciques.
No duró mucho el alzamiento, pues pronto aparecieron las fuerzas de represión haciendo varios presos y ejecuciones. Entre los condenados por estos hechos se encuentra Fermín Salvochea, pese a estar en la cárcel al momento de los alzamientos.
Paulino Pallás, un anarquista catalán, habría de intentar vengar a dos de sus compañeros ejecutados en estos hechos al atentar contra el general Martínez Campos, quien había dirigido la represión.
Pallás no logrará matar a Martínez Campos, pero él sí será capturado y ejecutado.
Será Santiago Salvador Franch quien el 7 de noviembre de 1893 lanzará dos bombas orsini en el Liceo de Barcelona para vengar a Pallás. Franch también será ejecutado, y con ello se desatarán bastantes atentados en protestas contra la represión de que el anarquismo era víctima entonces.
(texto original de Erick Benítez Martínez)
