Un día como hoy, 21 de abril, pero de 1927, estalla una huelga anarcosindicalista en Japón, en la fábrica Nibou Senju Kaisha.
Dos obreros habían sido despedidos injustamente, y como respuesta los trabajadores, muchos de ellos anarcosindicalistas, toman las naves industriales y se atrincheran en ellas.
El patrón solicitó apoyo de la policía, que cercaron el lugar de trabajo pretendiendo someter a los huelguistas por medio del hambre.
Estallan huelgas en solidaridad y hay masas de trabajadores que asaltan la casa del patrón y este tiene que refugiarse en la jefatura de policía.
Después de cinco días hay trabajadores con problemas de salud que no son atendidos por los médicos sino hasta que un grupo de huelguistas presiona para que los atiendan.
El 1 de mayo un huelguistas escala una chimenea de la fábrica y se niega a bajar de ella hasta que no se haga justicia. Al mismo tiempo se desarrolla un mitin delante de la fábrica que logra romper el cerco y dar alimento a los huelguistas.
El gobierno teme que el conflicto se extienda y conmina al patrón a que llegue a un acuerdo para finiquitar la huelga. Después de 22 días de huelga los trabajadores ven no solo reintegrados a los dos trabajadores despedidos, también se pagan los sueldos caídos por la huelga, de atiende a los huelguistas y se dan 1.500 yens como compensación a los huelguistas.
UGT dice que firmará convenios con jornadas de más de 37,5 horas hasta el año 2150.
UGT ha publicado un informe que dice que si la jornada laboral se quedara en manos de la “negociación colectiva”, no se rebajaría a 37,5h semanales en todos los convenios hasta el año 2150. Que sí, que es verdad que lo han publicado, no es broma. Lo que pasa es que se les ha “olvidado” añadir que eso que llaman “negociación colectiva” es la propia UGT junto con CC.OO. en casi todos los casos. Por tanto, es tan cierto como indiscutible que UGT dice que la jornada no se reducirá a 37,5h como sean ellos los que sigan firmando los convenios.
La Confederación Nacional del Trabajo (CNT) es una confederación de sindicatos anarquistas y de clase, que agrupan a trabajadores/as de todos los oficios sin distinción en sus sindicatos de ramo. La CNT es una herramienta de lucha para toda la clase trabajadora.
Decimos que es un sindicato de clase porque a él solo puede pertenecer la clase trabajadora (en activo, parado, jubilado, estudiante, etc.) sin importar sus ideas políticas o creencias religiosas. Basta con que se comprometa a aceptar nuestro pacto asociativo, y a respetar las decisiones que se tomen en asamblea. Como sindicato de clase, no pueden pertenecer a la CNT aquellas personas que no pueden considerarse trabajadores, como son los empresarios, rentistas, grandes propietarios, ejecutivos y altos directivos, cargos políticos de la administración, etc. Policías y cuerpos represivos en general tampoco pueden ser afiliados. Para preservar la independencia, los miembros de partidos políticos o de organizaciones religiosas no pueden emplear el sindicato como foro de propaganda ni ostentar cargos. Finalmente, por coherencia, tampoco admitimos la doble militancia de trabajadores afiliados a otras centrales sindicales.
Decimos que es un sindicato anarquista porque la CNT se rige por algunos de los principios más básicos del anarquismo, estos son:
El FederalismoCada sindicato de la CNT posee autonomía para actuar dentro del ámbito correspondiente a su ramo laboral y a la vez se confedera con el resto de sindicatos de la misma localidad, región, etc. para actuar unidos ante las circunstancias que les afectan a todos por igual. Los trabajadores se asocian en sindicatos, estos se federan a nivel local, regional y nacional en la CNT y a su vez esta se federa con sindicatos de todo el mundo en la Asociación Internacional de Trabajadores (AIT), la I Internacional, la asociación internacional anarcosindicalista.
El AsamblearismoEn CNT todas las decisiones se toman en las asambleas de los sindicatos de ramo. A su vez, nuestro pacto federativo implica una coordinación con el resto de sindicatos para llegar a un acuerdo en los asuntos que nos conciernen a todos. No hay una directiva que pueda decidir entre asambleas. Es decir, no somos ejecutivistas y nadie va a decidir en tu mombre, por ello en la asamblea todas las palabras tienen el mismo peso. Si tienes tus razones, vas a poder decidir el camino que vas a tomar.
La AutogestiónPensamos que quienes deben decidir sobre los problemas que les atañen, son los afectados por esos problemas. Si nadie trabaja por ti, nadie debe decidir por ti. Por el mismo motivo, para poder mantener la independencia absoluta, CNT no recibe subvenciones y se financia exclusivamente con las cuotas de sus propios afiliados.
La Acción DirectaSignifica que la solución de los conflictos que surjan, ha de ser lograda por los individuos afectados sin intermediarios. Consideramos que esta forma de actuar nos permite aprender a actuar sobre lo que nos afecta y así asumir responsabilidades.
La Solidaridad y el Apoyo MutuoTodo sindicato de la CNT establece un pacto solidario con el resto de la confederación, que hace que cada agresión que reciba una de sus partes sea respondida por la totalidad. Lo mismo puede decirse entre los afiliados de cada sindicato.
Como hemos dicho, todas estas ideas están inspiradas en las ideas anarquistas. El anarquismo es una filosofía política que afirma que la sociedad puede organizarse sin poder, sin coacción y sin violencia. Negamos que necesitemos especialistas políticos capacitados para decidir en nombre de otras personas. Nos oponemos a las jerarquías, cada individuo es soberano para decidir sobre aquello que le afecta. Existe una idea negativa y errónea, de anarquía como sinónimo de desorden, caos y violencia. Sin embargo, nosotros decimos que la anarquía es la máxima expresión del orden, es decir, el orden no impuesto, el orden fruto del consenso que emana de la libertad de los individuos que componen la sociedad.
Queremos la transformación radical de la sociedad, la supresión del trabajo asalariado, la revolución social. Por ello nuestra finalidad es el Comunismo Libertario, un sistema socio-económico que haga de la libertad y de la igualdad sus valores fundamentales. Y pensamos que para conseguir nuestros fines debemos utilizar unos medios coherentes con ellos. No todo vale. El fin nunca justifica los medios. Si queremos una sociedad libre, igualitaria y fraternal, nuestra organización y nuestra acción debe ser libre, igualitaria y fraternal. Pero también pensamos que cada agresión estatal o patronal debe tener una respuesta. No ponemos la otra mejilla ni nos resignamos a la injusticia. Este principio de autodefensa implica la confrontación con patronos e instituciones. Por todo esto CNT es anarcosindicalista.
De la confluencia del sindicalismo revolucionario que propugna la emancipación de los trabajadores por si mismos y la abolición de la sociedad de clases, y el anarquismo, con sus ideas de organización no jerárquica ni autoritaria, de coherencia de fines y medios, de instaurar el comunismo libertario, etc. surge el anarcosindicalismo.
Nuestro modelo sindical
La CNT actúa en la empresa mediante la Sección Sindical, que es el conjunto de trabajadores afiliados a CNT en esa empresa concreta. Si la empresa es de las que emplean la represión de inmediato, la sección trabaja en la clandestinidad. Si cumple con la legalidad vigente, la sección sindical actúa abiertamente. Todas las secciones de CNT funcionan mediante asamblea, por medio de la cual se nombra un delegado que se hace portavoz de los compañeros en la empresa. Un portavoz que únicamente emite el mandato asambleario de su sección sindical. Pero no es necesario crear una Sección Sindical en la empresa para actuar dentro de ella, todo depende únicamente de los trabajadores afectados afiliados al sindicato.
Las diferentes secciones de CNT de un mismo ramo de la producción forman un Sindicato de Ramo (Metal, Construcción, Hostelería, Comercio,etc.). Pero si no cuentan con el número suficiente para ello, secciones y afiliados de diversos ramos se agrupan en un Sindicato de Oficios Varios (SOV).
La acción en la empresa se leva a cabo por medio de la acción directa y se utilizan medidas de presión de todo tipo con vistas a obtener una serie de reivindicaciones, pero con la mirada puesta, en último extremo, en transformar la sociedad. Este marco sindical es totalmente diferente del resto de organizaciones sindicales, pues todas ellas toman como referencia las elecciones sindicales y el sistema de comités de empresa.
En los conflictos los trabajadores y trabajadoras empleamos nuestras armas:
Procedimientos de denuncia, mediante manifestaciones, concentraciones, actos de protesta, octavillas, notas de prensa, etc. que informan del conflicto a la ciudadanía, a la vez que hacen que la empresa pierda su buena imagen.
Procedimientos de boicot, por los que se procura que el consumidor o el usuario de una empresa, deje de consumir el producto.
El sabotaje, que pretende que el producto ofertado por la empresa no llegue a existir.
La huelga en sus múltiples variantes, que interrumpe la producción de la empresa.
Todo conflicto en el que interviene la CNT, es escalonadamente sacado del ámbito de la empresa, para convertirse en un problema local, regional, nacional e incluso internacional. A través de la Solidaridad y del Apoyo Mutuo el conflicto sale de su estrecho ámbito, interviene mucha más gente en él, y así conseguimos salir airosos en grandes, medianas y pequeñas empresas.
Nuestra acción Social
No sólo actuamos en el ámbito de lo laboral, ya que lo social forma parte también de nuestra vida: propugnamos la plena igualdad entre hombres y mujeres; deseamos un desarrollo económico que no devaste el planeta y agote sus recursos potenciando la ecología; somos antimilitaristas porque no hay ninguna guerra justa, porque todas las guerras causan dolor y muerte al débil en tanto que enriquecen al poderoso; rechazamos las discriminaciones basadas en el género, en el aspecto, en la raza; nos oponemos a los grandes y pequeños nacionalismos, tantas veces empleados para enfrentar a los trabajadores en nombre de abstracciones como la nación y la patria; queremos un país en el que no se hacinen casi sesenta mil presos y presas en las cárceles por culpa de un sistema que primero crea el delito y luego hace al delincuente; pretendemos una educación libertaria en la que niños y niñas se eduquen en un sistema de valores alejado de la competitividad y el consumismo; combatimos las manipulaciones y supersticiones religiosas…
Somos partidarios de todo lo que potencie la libertad de las personas, de todo cuanto barra las desigualdades que existen, de todo lo que nos una fraternalmente.
CNT se fundó en 1910, y entre sus logros están las luchas que desembocaron en la jornada de ocho horas, el descanso del sábado, las vacaciones pagadas, los seguros de enfermedad, jubilación y paro o la contratación obligatoria de parados. Promovió huelgas de alquileres. Fundó escuelas, bibliotecas, editoriales. Luchó contra el fascismo y colectivizó la tierra y la industria en 1936 dando lugar a la transformación social más profunda de la historia de Europa del siglo XX.
Como habrás visto no somos un sindicato cualquiera.
Continúan las Jornadas Primavera Libertaria en Albacete
Tras la primera jornada de actividades celebrada en Villarrobledo, en la que se dio comienzo e inauguración de las Jornadas Culturales Primavera Libertaria, volvemos de nuevo el próximo domingo día 20 de Abril en Albacete, en el Local de la CNT-AIT. En esta ocasión, nuestro sindicato ha organizado tres actividades para el domingo. La primera dará comienzo a las 12:00 hrs. con una jornada de Cuentacuentos Libertarios, de la mano de: La Cuentista de Bella. Esta actividad llevábamos tiempo queriendo organizarla en el marco de unas jornadas culturales. Además, a pesar de que el movimiento anarquista siempre utilizó los cuentos para difundir y divulgar sus ideas y sus valores, la mayoría de ellos estaban dirigidos a un público adulto. Sin embargo, la actividad que vamos a presentar esta vez está dirigida a la niñez, y a un público muy especial, nuestro futuro. Frente a los cuentos populares y tradicionales que ofrecen lecciones sobre la prudencia, la desconfianza a lo desconocido, el esfuerzo y la obediencia a la autoridad familiar, etc., los cuentos infantiles anarquistas lo hacen desde los valores anarquistas de la solidaridad, la libertad, la igualdad y la fraternidad. Por ello, animamos a toda la clase trabajadora, y a nuestros compañeros y compañeras a que inviten a sus pequeños, a que participen en esta actividad de Cuentacuentos Libertarios que estará a cargo de La Cuentista de Bella. Una vez finalizada la actividad y un poco más tarde a las 14:00 hrs. os invitamos a un Comedor 100% Vegetariano por la autogestión de las jornadas, donde contaremos con diferentes platos de cocina vegana, donde poder saciar el hambre al mismo tiempo que socializamos y compartimos un buen rato. Más tarde, a las 17:00 hrs. contaremos con la representación de la obra: La Bruja y Don Cristóbal, de la Compañía: Títeres desde Abajo. Una representación que, a pesar de que ya la han representado en varias ocasiones en nuestra provincia, podremos disfrutar de una adaptación de ella con un nuevo montaje realizado en exclusiva por la compañía, para la gira que muy pronto realizarán por Argentina. Con estas palabras invitamos a toda la clase trabajadora a que acuda a este acto y al resto de actividades de las Jornadas de Primavera Libertaria, para apoyar el trabajo provincial, organizativo y cultural anarcosindicalista que se está impulsando. Y hacemos a su vez un llamamiento a todas aquellas personas con afinidad anarquista o anarcosindicalista a que se unan a nuestro trabajo de organización y difusión.
La II república que se proclamó el 14 de abril de 1931, no significó avance alguno respecto del régimen monárquico.
La monarquía asesinó a montones a los trabajadores, y la república, en sus 5 años que duró antes de la revolución, hizo también lo mismo.
Huelga recordar Casas Viejas, octubre del 34 en Asturias, y las palizas que recibieron los elementos anarquistas en estos años de «gloriosa república», pasando por aquellos dos movimientos insurreccionales realizados en este periodo.
Recordemos también que ya en julio de 1936 fue esa misma república de que algunos se enorgullecen la que se negó a armar al pueblo, ante el peligro fascista, y con ello dando tiempo suficiente al fascismo para tomar posiciones.
Cuando los anarquistas y varias fuerzas sociales advertían del alzamiento fascista, esa misma república se negaba a creerlo y, cuando vieron que era real, esperaban aún poder entablar negociaciones con los militares alzados en armas contra la república.
Ya planteado el problema de la sublevación, fue esa misma república la que se coaligó a elementos de lo más extraño como en la llamada «conspiración de París», o en el frente popular, medio por el cual se ahogó la revolución española.
Los sucesos de marzo de 1937 en la que la contrarrevolución stalinista daba los primeros golpes a la revolución, se hicieron con la complicidad de la república; los sucesos de mayo de 1937 también tuvieron complicidad republicana; la salida del oro del banco de España rumbo a Rusia, con lo que se fortaleció el chantaje armamentista de la URSS y se fortaleció la contrarrevolución mundial y con ella el fascismo, se hizo con apoyo republicano; la paralización de los frentes de guerra para evitar que la revolución avanzara se hizo también por obra republicana, y más aún, el colapso de los frentes de guerra se debieron también, en gran medida, a la imbecilidad republicana, en complicidad con la contrarrevolución stalinista.
Perdida la guerra y en el exilio, esos mismos republicanos se dedicaron a privilegiar a sus preferidos como con los organismos de ayuda a los exiliados.
No por oposición a la monarquía se debe uno hacer republicano.
Hay que tener mucho cuidado al oponernos a un enemigo y situarnos, aunque sea indirectamente, a lado de otros enemigos.
La monarquía y la República, por igual, consideran necesario al Estado, y con el Estado a todo ese cúmulo de crímenes que trae esa institución nefasta.
El 14 de abril de 1916 nace en Jerez de la Frontera (Cádiz) el anarquista y anarcosindicalista Manuel Pinto Queiroz-Ruiz, más conocido como Manuel Lozano. Hijo de un barbero anarquista (que fue fusilado por el franquismo) y huérfano de madre de pequeño, desde muy joven trabajó en una destilería y en las viñas jerezanas.
En 1932 se afilió al Sindicato de Viticultores de la Confederación Nacional del Trabajo (CNT-AIT) y a las Juventudes Libertarias. Este mismo año aprendió a leer y a escribir. En 1936, cuando estalló la guerra y Jerez fue ocupado por los fascistas, huyó a la zona leal.
Encuadrado en el Ejército republicano luchó en diferentes frentes (Málaga, Granada, Marbella, Almería, Murcia y Alicante) hasta el final de la contienda.
El 28 de marzo de 1939 consiguió embarcarse hacia Orán (Argelia) y justo llegar fue detenido por la policía francesa y encerrado en cinco campos de concentración en Argelia y en Marruecos hasta el desembarco aliado al norte de África de noviembre de 1942.
Después ingresó en la II División Blindada del Ejército francés africano y en abril de 1943 intervino en la presa de Bizerta (Túnez).
El mayo de 1944 fue trasladado a Inglaterra para prepararse para la campaña de Francia y, a partir de agosto de aquel año, combatió en Francia, encuadrado en la IX Compañía del III Regimiento de la División Leclerc (La Nueve) –formada por republicanos españoles y especialmente militantes cenetistas–, en la batalla de Normandía y la presa de Alençon.
La tarde del 24 de agosto de 1944 formó parte de la primera que entró en el Paris insurgente y ocupó el Ayuntamiento de la ciudad. Durante los días siguientes participó en los combates para someter a los restos de resistencia nazi.
El 26 de agosto el general De Gaulle bajó Campos Eliseos parisienses triunfalmente en su vehículo oruga. El septiembre de 1944 participó en la liberación de Estrasbourgo y en las presas del campo de concentración de Dachau y del «Nido de Águilas» hitleriana de Berchtesganden.
Fue condecorado con la Cruz de Guerra por la campaña de Francia. Una vez libre Francia, trabajó para la liberación de la España franquista. Después continuó en el movimiento libertario afiliado en la CNT-AIT del Exilio en París.
Colaboró en varias publicaciones, como por ejemplo Anarkía, CNT, Pueblo Libertario, Siembra, Tierra y Libertad, etc. Editó la revista poética Ráfagasi publicó varios folletos, sobre todo poéticos: Ensayo poético (1986), Aires libertarios (1986), Aires andaluces (1987), Andalucia sin fronteras, Eco anárquico, Eco jerezano (1987), Ráfagas (1987), Pensamiento poético (1988), Estampa andaluza (1991), Jerez sin frontera, Prosa poética, Recopilación poética (1991), etc.
Manuel Lozano murió el 23 de febrero de 2000 en París (Francia) y fue enterrado el 1 de marzo en el cementerio parisiense de Pantin.